ūüĒĚSTORYTELLING IN SPANISH: COMO APRENDER ESPA√ĎOL CON HISTORIAS. #1 CUENTOS para APRENDER Espa√Īol.#87



¬°Hola amigos, bienvenidos un d√≠a m√°s a Espa√Īol y Ol√©!


Vamos a empezar con nuestro mantra particular: yo hablo espa√Īol, yo hablo espa√Īol, yo hablo espa√Īol.


Y hoy os traigo algo diferente, algo que se me ha ocurrido y es que os voy a contar una historia. En este caso se trata de lo que en espa√Īol se llama una f√°bula. Una f√°bula no es m√°s ni menos que un cuento popular. Algo que se va contando de padres a hijos, de generaci√≥n en generaci√≥n y que normalmente nos da una moraleja, una moraleja es una ense√Īanza, es un cuento que nos quiere ense√Īar algo. En este caso, he elegido "la f√°bula del campesino, el burro y su hijo", y la f√°bula empieza as√≠:


En un pueblo, vivía un campesino que quería ir a la ciudad a una feria a vender su burro y le dijo su hijo pues que se iban a poner en camino y que había que atravesar cuatro pueblos antes de llegar a la ciudad para poder vender el burro en la feria. Un burro es este animal que tenéis aquí como podéis ver.


Bueno, pues el caso es que se levantaron muy temprano por la ma√Īana y se pusieron en camino. Iban as√≠ como pod√©is observar en la imagen, esta el burro, el campesino y su hijo. Iban andando tranquilamente hablando sobre sus cosas cuando pasaron por el primer pueblo que estaba en el camino. Toda la gente del pueblo se preguntaba qui√©nes ser√≠an aquellos dos que pasaban por all√≠. andando por mitad del pueblo, y una se√Īora se par√≥ delante de ellos y les dijo:


- ¡Madre mía! Van andando con un burro detrás. Hay que ser tontos, hay que ser tontos, para ir andando todo el camino y el burro tan tranquilo detrás. Desde luego hay que ser muy pero que muy tontos.


Bueno pues el padre, el hijo y el burro siguieron andando y le dijo el padre al hijo:


- Pues mira hijo, la verdad que si, somos un poco torpes, ya que traemos el burro pues que uno de los dos se suba en el burro y así pues no se cansa tanto.


En ese caso decidieron que el padre se iba a subir en el burro y el hijo iba a ir andando como se muestra aqu√≠. El padre se subi√≥ en el burro y el hijo pues empez√≥ a andar. Bueno as√≠ iban los dos charlando, hablando tan tranquilos cuando de repente pasaron por el segundo pueblo. Toda la gente se preguntaba: ¬ŅQuienes son estas dos personas que van andando por el pueblo? ¬ŅHacia donde ir√°n? Y de repente sali√≥ un se√Īor que estaba trabajando en la carnicer√≠a y dijo:


- Pero bueno... ¬°Hay que ver que poca verg√ľenza tiene este hombre! Subido en lo alto del burro cuando ese hijo tan peque√Īo va andando con el calor que hace. Un ni√Īo tan peque√Īo¬† que se puede marear y el ah√≠ tan tranquilo, un se√Īor ya tan grande que deja a su hijo peque√Īo que vaya andando. ¬°Desde luego hay que tener poca verg√ľenza!¬°Pobre ni√Īo!


Bueno pues el padre y el hijo siguieron andando y de repente le dice el padre:


- Bueno hijo mio, la verdad yo creo que este se√Īor tiene raz√≥n. Yo voy aqu√≠ subido y t√ļ f√≠jate que calor que hace. Anda vamos a hacer lo siguiente, tu te vas a subir al burro y voy a ir andado.


Bueno pues entonces hicieron lo siguiente. El hijo se subi√≥ al burro y el padre continu√≥ andando. En fin pues iban tan tranquilos charlando por el camino, hablando de sus cosas cuando entraron en el tercer pueblo. Iban andando ellos tranquilamente y la gente sal√≠a y dec√≠a: ¬°Madre m√≠a! ¬ŅQuienes ser√°n estos? No los conocemos. ¬ŅAd√≥nde ir√°n? De repente sali√≥ una se√Īora que estaba rezando en la iglesia y se puso a mirarlos y dijo:


- ¬°Hay que ver que poca verg√ľenza tiene la juventud de hoy! El chico, el ni√Īo con lo joven que es subido en lo alto del burro y ese pobre padre que est√° ya un poco anciano, hay que ver, andando y andando haciendo ese gran esfuerzo cuando ese hijo tan joven que tiene podr√≠a ir andando. ¬°Hay que ver, desde luego la juventud de hoy no tiene ninguna verg√ľenza, no tiene ning√ļn respeto por las personas mayores!


Bueno pues el padre y el hijo siguieron andando y dijeron:


- Hay que ver, es verdad, esta se√Īora va a tener raz√≥n. Mira yo creo que la mejor soluci√≥n es que los dos nos subamos en el burro y as√≠ pues ya no va a haber ning√ļn problema porque nadie se va a quejar porque tu eres joven, nadie se va a quejar porque yo soy viejo. Total, pues los dos nos vamos a subir en el burro.


Y as√≠ pues los dos tan tranquilos como se ve en esta fotograf√≠a se subieron en el burro. Y ah√≠ iban tan tranquilos andando, hablando de sus cosas cuando por fin pasaron por el pueblo n√ļmero cuatro. Hab√≠a mucha gente ese d√≠a en el pueblo y miraban a quienes eran estos dos que pasan por aqu√≠. No los conocemos. ¬ŅAd√≥nde ir√°n? Bueno y de repente pas√≥ por all√≠ una persona que ven√≠a de trabajar en su huerto y dijo:


- ¬°Hay que ver que poca verg√ľenza! ¬°Hay que ver que poco respeto por los animales! Dos personas subidas en lo alto de un burro. Mira como va ese burro. Ese burro va con la lengua fuera, ese burro est√° cansando, no puede m√°s. Hay que tener muy poco respeto por los animales, que poca verg√ľenza. Tan grandes que son ellos y van encima del burro. Esto, este mundo no tiene arreglo.


Bueno pues el padre y el hijo se quedaron muy pensativos. Tampoco estaba bien esa solución. Ninguna de las 4 soluciones que habían buscado había servido. Siempre les habían dicho algo. La gente siempre los había criticado. Bueno pues ellos siguieron su camino muy muy pensativos y al cabo de un rato le dijo el padre al hijo:


- Hijo hay que ver. Hemos hecho cuatro cosas diferentes. Hemos llevado el burro solo andando, luego me he subido yo, luego te has subido t√ļ y yo me he bajado, luego nos hemos subido los dos y en todo momento la gente nos ha criticado. Ha hablado mal de nosotros. Hijo m√≠o yo creo que esto, esto que nos ha pasado nos quiere ense√Īar una lecci√≥n as√≠ que hijo m√≠o toma nota de lo que te voy a decir. Siempre que tengas que hacer algo, haz lo que sienta tu coraz√≥n, haz lo que tu creas que tienes que hacer y no hagas caso de nadie porque... ya lo has visto, de todas formas te van a criticar.


Así que la moraleja de este cuento es: Haz siempre lo que tengas que hacer, haz lo que te dice tu corazón, sin importar lo que los demás piensen de ti porque en el cuento del burro y el campesino, hagas lo que hagas, si te van a criticar... ¡Qué más da! Hay que hacer lo que le dicta a uno el corazón.

Buenos amigos, pues esto ha sido todo por hoy. Espero que esta nueva forma de aprender espa√Īol os haya gustado, si as√≠ ha sido me encantar√≠a que le dieseis a me gusta, no olvid√©is suscribiros a mi canal y como siempre nos vemos aqu√≠ en futuros videos de espa√Īol y ol√©. Un beso y hasta pronto, adi√≥s.



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