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šŸ”STORYTELLING IN SPANISH: COMO APRENDER ESPAƑOL CON HISTORIAS. #1 CUENTOS para APRENDER EspaƱol.#87



Ā”Hola amigos, bienvenidos un dĆ­a mĆ”s a EspaƱol y OlĆ©!


Vamos a empezar con nuestro mantra particular: yo hablo espaƱol, yo hablo espaƱol, yo hablo espaƱol.


Y hoy os traigo algo diferente, algo que se me ha ocurrido y es que os voy a contar una historia. En este caso se trata de lo que en espaƱol se llama una fĆ”bula. Una fĆ”bula no es mĆ”s ni menos que un cuento popular. Algo que se va contando de padres a hijos, de generaciĆ³n en generaciĆ³n y que normalmente nos da una moraleja, una moraleja es una enseƱanza, es un cuento que nos quiere enseƱar algo. En este caso, he elegido "la fĆ”bula del campesino, el burro y su hijo", y la fĆ”bula empieza asĆ­:


En un pueblo, vivƭa un campesino que querƭa ir a la ciudad a una feria a vender su burro y le dijo su hijo pues que se iban a poner en camino y que habƭa que atravesar cuatro pueblos antes de llegar a la ciudad para poder vender el burro en la feria. Un burro es este animal que tenƩis aquƭ como podƩis ver.


Bueno, pues el caso es que se levantaron muy temprano por la maƱana y se pusieron en camino. Iban asĆ­ como podĆ©is observar en la imagen, esta el burro, el campesino y su hijo. Iban andando tranquilamente hablando sobre sus cosas cuando pasaron por el primer pueblo que estaba en el camino. Toda la gente del pueblo se preguntaba quiĆ©nes serĆ­an aquellos dos que pasaban por allĆ­. andando por mitad del pueblo, y una seƱora se parĆ³ delante de ellos y les dijo:


- Ā”Madre mĆ­a! Van andando con un burro detrĆ”s. Hay que ser tontos, hay que ser tontos, para ir andando todo el camino y el burro tan tranquiloĀ detrĆ”s. Desde luego hay que ser muy pero que muy tontos.


Bueno pues el padre, el hijo y el burro siguieron andando y le dijo el padre al hijo:


- Pues mira hijo, la verdad que si, somos un poco torpes, ya que traemos el burro pues que uno de los dos se suba en el burro y asĆ­ pues no se cansa tanto.


En ese caso decidieron que el padre se iba a subir en el burro y el hijo iba a ir andando como se muestra aquĆ­. El padre se subiĆ³ en el burro y el hijo pues empezĆ³ a andar. Bueno asĆ­ iban los dos charlando, hablando tan tranquilos cuando de repente pasaron por el segundo pueblo. Toda la gente se preguntaba: ĀæQuienes son estas dos personas que van andando por el pueblo? ĀæHacia donde irĆ”n? Y de repente saliĆ³ un seƱor que estaba trabajando en la carnicerĆ­a y dijo:


- Pero bueno... Ā”Hay que ver que poca vergĆ¼enza tiene este hombre! Subido en lo alto del burro cuando ese hijo tan pequeƱo va andando con el calor que hace. Un niƱo tan pequeƱoĀ  que se puede marear y el ahĆ­ tan tranquilo, un seƱor ya tan grande que deja a su hijo pequeƱo que vaya andando. Ā”Desde luego hay que tener poca vergĆ¼enza!Ā”Pobre niƱo!


Bueno pues el padre y el hijo siguieron andando y de repente le dice el padre:


- Bueno hijo mio, la verdad yo creo que este seƱor tiene razĆ³n. Yo voy aquĆ­ subido y tĆŗ fĆ­jate que calor que hace. Anda vamos a hacer lo siguiente, tu te vas a subir al burro y voy a ir andado.


Bueno pues entonces hicieron lo siguiente. El hijo se subiĆ³ al burro y el padre continuĆ³ andando. En fin pues iban tan tranquilos charlando por el camino, hablando de sus cosas cuando entraron en el tercer pueblo. Iban andando ellos tranquilamente y la gente salĆ­a y decĆ­a: Ā”Madre mĆ­a! ĀæQuienes serĆ”n estos? No los conocemos. ĀæAdĆ³nde irĆ”n? De repente saliĆ³ una seƱora que estaba rezando en la iglesia y se puso a mirarlos y dijo:


- Ā”Hay que ver que poca vergĆ¼enza tiene la juventud de hoy! El chico, el niƱo con lo joven que es subido en lo alto del burro y ese pobre padre que estĆ” ya un poco anciano, hay que ver, andando y andando haciendo ese gran esfuerzo cuando ese hijo tan joven que tiene podrĆ­a ir andando. Ā”Hay que ver, desde luego la juventud de hoy no tiene ninguna vergĆ¼enza, no tiene ningĆŗn respeto por las personas mayores!


Bueno pues el padre y el hijo siguieron andando y dijeron:


- Hay que ver, es verdad, esta seƱora va a tener razĆ³n. Mira yo creo que la mejor soluciĆ³n es que los dos nos subamos en el burro y asĆ­ pues ya no va a haber ningĆŗn problema porque nadie se va a quejar porque tu eres joven, nadie se va a quejar porque yo soy viejo. Total, pues los dos nos vamos a subir en el burro.


Y asĆ­ pues los dos tan tranquilos como se ve en esta fotografĆ­a se subieron en el burro. Y ahĆ­ iban tan tranquilos andando, hablando de sus cosas cuando por fin pasaron por el pueblo nĆŗmero cuatro. HabĆ­a mucha gente ese dĆ­a en el pueblo y miraban a quienes eran estos dos que pasan por aquĆ­. No los conocemos. ĀæAdĆ³nde irĆ”n? Bueno y de repente pasĆ³ por allĆ­ una persona que venĆ­a de trabajar en su huerto y dijo:


- Ā”Hay que ver que poca vergĆ¼enza! Ā”Hay que ver que poco respeto por los animales! Dos personas subidas en lo alto de un burro. Mira como va ese burro. Ese burro va con la lengua fuera, ese burro estĆ” cansando, no puede mĆ”s. Hay que tener muy poco respeto por los animales, que poca vergĆ¼enza. Tan grandes que son ellos y van encima del burro. Esto, este mundo no tiene arreglo.


Bueno pues el padre y el hijo se quedaron muy pensativos. Tampoco estaba bien esa soluciĆ³n. Ninguna de las 4 soluciones que habĆ­an buscado habĆ­a servido. Siempre les habĆ­an dicho algo. La gente siempre los habĆ­a criticado. Bueno pues ellos siguieron su camino muy muy pensativos y al cabo de un rato le dijo el padre al hijo:


- Hijo hay que ver. Hemos hecho cuatro cosas diferentes. Hemos llevado el burro solo andando, luego me he subido yo, luego te has subido tĆŗ y yo me he bajado, luego nos hemos subido los dos y en todo momento la gente nos ha criticado. Ha hablado mal de nosotros. Hijo mĆ­o yo creo que esto, esto que nos ha pasado nos quiere enseƱar una lecciĆ³n asĆ­ que hijo mĆ­o toma nota de lo que te voy a decir. Siempre que tengas que hacer algo, haz lo que sienta tu corazĆ³n, haz lo que tu creas que tienes que hacer y no hagas caso de nadie porque... ya lo has visto, de todas formas te van a criticar.


AsĆ­ que la moraleja de este cuento es: Haz siempre lo que tengas que hacer, haz lo que te dice tu corazĆ³n, sin importar lo que los demĆ”s piensen de ti porque en el cuento del burro y el campesino, hagas lo que hagas, si te van a criticar... Ā”QuĆ© mĆ”s da! Hay que hacer lo que le dicta a uno el corazĆ³n.

Buenos amigos, pues esto ha sido todo por hoy. Espero que esta nueva forma de aprender espaƱol os haya gustado, si asĆ­ ha sido me encantarĆ­a que le dieseis a me gusta, no olvidĆ©is suscribiros a mi canal y como siempre nos vemos aquĆ­ en futuros videos de espaƱol y olĆ©. Un beso y hasta pronto, adiĆ³s.



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