APRENDER ESPAÑOL con HISTORIAS.El ESPEJO.Escucha en Español.Spanish storytelling.Spanish classes#137



¡Hola amigos, bienvenidos un día más a español y olé!


Vamos a empezar con nuestro mantra particular: yo hablo español, yo hablo español, yo hablo español.


Y hoy amigos os voy a hacer reflexionar un poquito, que yo sé que a muchos de vosotros os encantan los cuentos y las historias. Y veréis venía yo pensando y reflexionando conmigo misma porque yo pienso mucho conmigo en mi cabeza, venía yo pensando una cosa y me preguntaba lo siguiente: ¿Realmente nuestras circunstancias externas o lo que es lo mismo, lo que nos pasa, lo que sucede a nuestro alrededor, sucede así o pasa si por azar, por casualidad, o realmente las cosas que hay en el exterior son un reflejo o un espejo de lo que nosotros llevamos en nuestro interior? Es decir lo que llevamos dentro. Pues como os digo, pensando yo en estas cosas me acordé de un cuento que leí y que tiene mucho que ver con esto y para ayudaros a reflexionar sobre lo que os he dicho os lo voy a contar, veréis:


Una vez, a la salida de una aldea o de un pequeño pueblo, un pueblecito, pues a la salida de ese pueblecito había un sabio sentado en una piedra, y muy cerquita de él, muy cerca, al lado había un campesino. Un campesino, es una persona que se dedica a cultivar la tierra, a sembrar, a cuidar y a recoger los frutos que deja el campo. Bueno, pues uno estaba trabajando en sus labores del campo, en sus labores agrícolas y el sabio estaba sentado sobre una piedra pues, tomando un poquito el sol y contemplando o mirando el paisaje. De repente pasó por allí un hombre, un hombre que se paró delante del sabio y le hizo una pregunta. Le dijo lo siguiente:


- Oiga señor, mire usted, quería saber una cosa. ¿Cómo es la gente de este pueblo? Porque estoy pensando en mudarme y me gustaría saber qué tipo de personas me voy a encontrar en este pueblo.


El sabio pensó un ratito y luego le dijo:


- A ver ¿Qué tipo de personas hay en el pueblo del que usted viene?


Y el hombre dijo:


- Uffff, es un desastre, son unas personas muy malas, son tacañas, no son nada generosas, no ayudan a nadie, son realmente envidiosas, no se alegran del bien ajeno, son criticonas y cotillas y siempre están hablando a las espaldas de otra persona. Son unas personas muy malas.


El sabio de nuevo hizo una pausa en silencio y le contestó:


- Pues mire usted señor, que sepa usted que, en este pueblo usted se va a encontrar el mismo tipo de gente.


- ¡No me diga! - dijo el hombre-. ¡Ay! Pues entonces no me pienso venir aquí a vivir ni muerto, con esta gente tan desagradable y tan mala.


Pasó, pues, un buen rato, una hora o dos horas y de repente pues, pasó otro hombre, paso por allí el otro hombre y se detuvo delante del sabio, y le dijo:


- Mire usted, buen hombre, ¿Le puedo hacer una pregunta?


Y el sabio dijo:


- ¡Claro, claro, adelante, hágame usted la pregunta!


Y dijo el hombre:


- Pues bueno, quería saber cómo son las personas de este pueblo, porque me voy a mudar y me gustaría saber un poquito del tipo de personas con las que me voy a encontrar.


¿Qué le dijo el sabio? Ya os lo imagináis ¿No? El sabio le dijo:


- ¿Y qué tipo de personas hay en el pueblo ese del que usted proviene? En su pueblo antiguo, del que usted se quiere marchar.


Y el hombre dijo:


- ¡Ayyyyy! En mi pueblo, en mi pueblo hay unas personas maravillosas, buenísimas, serviciales. siempre dispuestas a ayudar, se alegran de todo lo bueno que te pasa, son generosas, son amables, son amistosas, se desviven por hacer el bien a los demás, es un pueblo de una gente maravillosa.


El sabio se quedó un poquito en silencio y le respondió:


- Pues mire usted buen hombre, le voy a decir una cosa. Ese mismo tipo de personas, es el tipo de personas o la clase de personas que usted se va a encontrar en este pueblo.


Y el hombre muy contento, muy contento, se fue y dijo:


- Muchas gracias señor, desde luego sé que este va a ser mi pueblo.


Cuando el segundo hombre se fue, el campesino fue y le dijo al sabio:


- Pero vamos a ver hombre, pero vamos a ver, ¿Cómo le has podido decir eso a estas personas? A uno le has dicho una cosa a otro le has dicho otra cosa. ¿Cómo es posible? ¿Cómo has podido hablar así a estos hombres?


Y el sabio le dijo:


- No no no no. Yo le he dicho lo mismo a los dos. Y les he dicho: Ése es el tipo de personas que aquí te vas a encontrar.


Y el campesino...


- Pero bueno, pero querían decir diferente. Tenían distintos significados.


Y el sabio le dijo:


- Las personas son nuestro espejo. Todo aquello que tú lleves por dentro, es lo que vas a ver reflejado en el resto de las personas y en el resto de cosas de tu vida. Así que si tú eres una persona amable, generosa, trabajadora, que ayuda a los demás, vas a ver eso reflejado en tu vida y las personas que te vas a encontrar en tu camino van a ser así. Ahora si por el contrario tú eres una persona egoísta, envidiosa, que critica, que habla mal, mal de los demás, por la espalda, todas las personas que tú encuentres a tu paso, como son tu espejo y tú te vas a ver reflejadas en ellas, van a hacer de la misma manera.


Desde luego, el campesino ese día aprendió una gran lección y yo aprendí otra el día que escuche este cuento y por eso os lo cuento a vosotros para que entre todos pensemos y reflexionemos sobre esa pregunta o esa, esa idea que he expuesto al principio del vídeo.


Así que por favor, contadme en los comentarios qué pensáis sobre esto. Y amigos esto ha sido todo por hoy. Espero que este vídeo os haya gustado, me encantaría que le dieseis a me gusta si así ha sido y nos vemos aquí en futuros vídeos de español y olé. Un beso y hasta muy pronto.


Adiós.

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