🔝#3 HABLAR ESPAÑOL con HISTORIAS CORTAS. FÁBULAS en ESPAÑOL. CUENTOS en ESPAÑOL. Spanish teacher.#96


Hola amigos bienvenidos un día más a español y olé.


Vamos a empezar con nuestro mantra particular: yo hablo español, yo hablo español, yo hablo español.


Y hoy de nuevo os traigo una fábula, un cuento popular de esos que tienen una moraleja. Pero antes de nada os quería explicar un poco de vocabulario que vamos a seguir en este vídeo para que conforme vosotros vayáis escuchando este cuento o esta fábula podáis ir reconociendo las palabras que os voy a contar. Así que os voy a poner creo que va a ser tal que por aquí una serie de palabras que voy a usar en esta fábula para que cuando luego las oigáis podáis ir reconociendo su significado.


Antes de nada decir que la fábula que os voy a contar y que quizá alguno de vosotros ya la conozcáis se llama "La liebre y la tortuga". Son dos animales y el primer animal, la liebre quizá liebre no os suene mucho pero liebre no es ni más ni menos que un conejo que vive en el campo, es un tipo de conejo, son muy parecidos. Otra palabra que vamos a usar y que es un adjetivo y que en este caso se va a referir a nuestra amiga la liebre del cuento es la palabra orgullosa. La libre era orgullosa. ¿Qué es ser una persona orgullosa o una persona que tiene orgullo?. Pues una persona que se cree orgullosa, que es orgulloso, que tiene orgullo, es una persona presumida, es una persona que se cree superior a los demás. Otro adjetivo que hace referencia también a la liebre y que vamos a utilizar es: Vanidosa. Ser una persona vanidosa es una persona que tiene gran vanidad y ¿qué es ser vanidoso o vanidosa? Pues es un sinónimo parecido a orgullosa, es una persona vanidosa es una persona que se cree igualmente superior a los demás. Otro sinónimo de orgullosa y vanidosa pues engreída, la liebre era engreída.


Una vez visto estos tres sinónimos pues vamos a ver otra palabra que es una apuesta. Una apuesta que van a hacer la liebre y la tortuga. Una apuesta es un pacto que hacen entre dos personas o más para ver quién de las dos personas es capaz de conseguir algo. No he hablado de la tortuga. La tortuga es otro tipo de animal, es un animal que va muy muy muy muy lento que tiene cuatro patas, una cabeza y un caparazón.


Otro sinónimo que vamos a utilizar para referirnos a la liebre, es que la liebre era muy astuta. Una persona astuta es una persona que es muy inteligente, que tiene una gran capacidad para darse cuenta de las cosas y para utilizarlas en su propio provecho o beneficio.


Otra palabra que veremos es la palabra meta. La meta es el punto de llegada cuando hay una carrera. Tenemos por un lado la salida y el punto de llegada que se llama la meta.


Otra palabra que veremos es humillación. Cuando una persona es humillada, esa persona siente muchísima vergüenza de sí misma. Humillación es sentir vergüenza por algo o por alguien.


Y ahora tenemos un verbo reflexivo: Burlarse. Burlarse es un verbo que significa reírse de alguien.


Una vez explicadas todas estas palabras que vamos a ver en el vocabulario pues os paso a contar el cuento fábula de la liebre y la tortuga.


En el mundo de los animales vivía una liebre muy orgullosa y vanidosa. Se creía la más rápida, se creía la más veloz, estaba muy engreída de sí misma, se creía superior al resto de los animales que habitaban el bosque. En especial se burlaba mucho de la tortuga porque la tortuga era un animal lento, lento, lento, tardaba muchísimo tiempo en hacer cualquier cosa y la liebre se reía de ella y se burlaba todos los días.


- ¡Eh tortuga, no corras tanto! - le decía la liebre para reírse de ella-.


La tortuga estaba ya cansadísima, estaba harta ya de la liebre y un día decidió hacerle una apuesta. Y le dijo:


- ¡Eh, liebre! ¿Qué te parece si hacemos una carrera? Apuesto a que yo llego a la meta mucho antes que tú.


- ¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja! - la liebre no podía creérselo, que la tortuga le dijese a ella, a ella, el animal más veloz del bosque, que iban a hacer una carrera y que iba a ser la ganadora -. ¡Ja,ja, ja! - no se lo podía creer, esto debía ser una broma-.


- ¡No es ninguna broma!- dijo la tortuga muy enfadada-. Estoy segura de que yo seré la ganadora, así que apuesto a que llegará la primera.


- ¡Ja,ja,ja,ja,ja! - la libre no podía parar de reír, dijo-. Vale, si quieres ser humillada yo aceptaré tu apuesta.


Así se programó el día y la hora de la carrera. Todos los animales del bosque vinieron a verla. El búho fue el encargado de hacer todas las señalizaciones, de poner la salida, el punto de salida y de poner la meta.


Astuta y muy confiada de sí misma la liebre salió corriendo y corriendo. Era un animal muy veloz y la tortuga pues se quedó atrás la pobre, envuelta una gran nube de polvo. Pero ella no tenía miedo, ella estaba confiada en su trabajo y en su buen hacer y ella pues iba andando poquito a poco a lo que su cuerpo le daba. Cuando la liebre se dio cuenta de que había perdido de vista la tortuga y que la tortuga estaba lejísimos, decidió parar y vio un gran árbol frondoso y verde y dijo:


-¿Qué tal si me paro en este árbol y un ratito descanso mientras viene la tortuga? Y quizás puedo echarme una pequeña siesta.


La liebre muy confiada se tumbó bajo el árbol y se quedó profundamente dormida. Mientras tanto la tortuga poquito a poco, iba dando un pasito, otro, otro muy lenta pero sin parar. Siempre a su ritmo y...¿Qué pasó? Pues que la liebre había sido tan tan tan confiada que al quedarse profundamente dormida perdió muchísimo tiempo y cuando despertó de la siesta miró con horror como la tortuga estaba a tres pasos de la meta. Se puso en pie de un salto y empezó a correr a toda velocidad, a todo lo que daba a su cuerpo, pero ¡Oh Dios mío! Lo hizo, ya era demasiado tarde. La tortuga había ganado la apuesta. Ese día la liebre aprendió en medio de una de una gran humillación que no hay nunca que burlarse de nadie. También aprendió que un exceso de vanidad y de confianza es un obstáculo para conseguir nuestras metas y objetivos y que nadie absolutamente nadie es mejor que nadie.


Bueno amigos pues esto ha sido todo por hoy. Espero que esta fábula de la liebre y la tortuga os haya ayudado a aprender un poquito más de español y os haya ayudado a repasar un poquito de vocabulario. Si esto ha sido así yo ya me doy por satisfecha. Así que amigos como siempre me despido aquí y os digo que nos veremos aquí muy pronto en futuros vídeos de español y olé. Adiós.



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